La Infancia no se Negocia: Por Qué el Matrimonio Infantil Destruye la Dignidad Humana
Por Diana E Gamboa
Hablar del matrimonio entre hombres adultos y niñas menores de 12 años no es un debate sobre tradiciones culturales ni libertad religiosa; es abordar una violación sistemática de los derechos humanos más fundamentales. A los 10 u 11 años, una persona está descubriendo el mundo, jugando en la escuela y desarrollando su identidad. Convertir a una niña en esposa y objeto de relaciones sexuales con un adulto destruye de golpe su infancia y la condena a una forma moderna de servidumbre. Que traten de vender esta idea como normal es un absurdo que no se puede aceptar por varias razones:
- La imposibilidad absoluta del consentimiento: El consentimiento exige madurez cognitiva, emocional y autonomía social. Una niña menor de 12 años no entiende las implicaciones físicas, emocionales ni legales de un matrimonio. Imponerle una unión matrimonial es un acto de coerción donde el consentimiento es lógicamente imposible.
- Violencia física y riesgo vital: El cuerpo de una niña de 11 años o menos no está biológicamente desarrollado para la actividad sexual ni para el embarazo. Las complicaciones derivadas del embarazo y el parto temprano son una de las principales causas de mortalidad en menores en países en desarrollo, además de ocasionar secuelas físicas irreversibles como la fístula obstétrica.
- Asimetría de poder y abuso: Un hombre adulto posee poder económico, físico y social sobre una niña. Esta brecha anula cualquier posibilidad de relación equitativa, convirtiendo el matrimonio en un entorno de abuso perpetuo, aislamiento escolar y dependencia total.
- Aniquilación del futuro: Al ser retiradas de las escuelas, estas niñas quedan despojadas de su derecho a la educación, a la autosuficiencia económica y a la capacidad de elegir su propio destino.
Aunque la inmensa mayoría de las naciones ha fijado la edad mínima legal de matrimonio en 18 años, vacíos legales, leyes consuetudinarias y códigos religiosos siguen permitiendo o tolerando estas uniones a edades tan tempranas. En varios países hay vacíos que no protegen a los menores por razones que no tienen justificación legal, ni moral. Entre estos argumentos se encuentra:
- Falta de edad mínima en la ley civil: Países como Yemen, Somalia y Guinea Ecuatorial no cuentan con un límite de edad legal mínimo codificado en su legislación civil general, dejando la decisión en manos de tutores legales o autoridades religiosas localizadas, según datos recopilados por
.Pew Research Center - Leyes religiosas o consuetudinarias: En Sudán, la ley del estatuto personal ha permitido históricamente el matrimonio de niñas desde los 10 años con autorización judicial. En Tanzania, ciertas excepciones bajo leyes consuetudinarias o religiosas han fijado mínimos de hasta 12 años.
- Prácticas informales y matrimonios forzados: Organizaciones como
yUNICEF documentan que en regiones de África Subsahariana (como Níger, Chad y Malí) y Asia del Sur (como zonas rurales de Afganistán o Pakistán), los matrimonios informales y religiosos de niñas menores de 12 años se siguen celebrando al margen de la ley civil debido a la pobreza, la presión social y conflictos armados.UNFPA
Permitir que un adulto tome como esposa a una niña de 11 años no es una "costumbre que debe respetarse", sino una atrocidad que la comunidad internacional debe perseguir y erradicar sin tibieza ni relativismo moral.
