name='msvalidate.01'/>meta content='86CBA2551749946D47FD1199BD470D32' name='msvalidate.01'/> Autoestima Por El Piso: 12/25/16

Hola!!! Bienvenido

Bienvenidos a Autoestima por el Piso, un espacio creado por Diana Gamboa para quienes alguna vez se han sentido insuficientes, rotos, invisibles o cansados de fingir que todo está bien. Este blog nace desde la verdad, desde las heridas que muchos callan y desde la necesidad de recordar que incluso en los días más oscuros seguimos teniendo valor. Aquí encontrarás reflexiones honestas, experiencias reales, herramientas para sanar emocionalmente y palabras que abrazan cuando el mundo pesa demasiado. Autoestima por el Piso no busca mostrar una vida perfecta; busca acompañarte en el proceso de reconstruirte, aceptarte y volver a creer en ti. Porque sanar no es un camino lineal, pero sí uno posible. Gracias por estar aquí. Este espacio también es tuyo.

Sobre el autor

Diana E. Gamboa es profesional en Relaciones Internacionales de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá, Colombia, con una trayectoria enfocada en el análisis social, la inmigración y el impacto de los cambios culturales en la sociedad moderna. Su pasión por ayudar a las personas y generar conciencia sobre los problemas emocionales y sociales de esta generación la llevó a crear el blog Autoestima por el Piso, un espacio de reflexión profunda sobre relaciones humanas, salud mental, autoestima, redes sociales y valores. Además de su formación internacional, realizó estudios en Estados Unidos de Bookkeeping y Tax Accounting en Los Angeles City College, fortaleciendo su experiencia profesional en áreas administrativas y financieras. También es Notary Public comisionada, comprometida con el servicio a la comunidad inmigrante y el acompañamiento a personas que buscan orientación y apoyo en momentos importantes de sus vidas. Diana también se desempeña como escritora independiente, desarrollando artículos y reflexiones sobre sociedad, emociones, relaciones humanas, inmigración y crecimiento personal. Su compromiso con la comunidad incluye asesoría en adaptación al inmigrante, ayudando a personas y familias a enfrentar los desafíos emocionales, culturales y sociales que implica comenzar una nueva vida en otro país. Como parte de su vocación de servicio, participa como Dominical School Teacher para niños de iglesias cristianas, promoviendo valores, empatía, fe y orientación positiva para las nuevas generaciones. Además, es una firme defensora de los animales y participa activamente en causas relacionadas con su protección y bienestar. Su sensibilidad social y humana se refleja tanto en su trabajo como en sus escritos. Diana E. Gamboa es autora del libro 101 Reflexiones para Compartir y Nunca Olvidar, una obra enfocada en experiencias de vida, crecimiento personal, emociones y reflexiones sobre la realidad de la sociedad actual. A través de su blog y sus publicaciones, busca inspirar conciencia, reflexión y fortaleza emocional en un mundo marcado por la ansiedad, la pérdida de valores y la desconexión humana. Como escritora independiente, cuenta con dos de los blogs más visitados por sus seguidores. http://autoestimaporelpiso.blogspot.com/ y http://mrpartyinvitations.blogspot.com/ Su principal objetivo con esta página es lograr que tanto jovenes como adultos amen la la vida y descubran lo mejor de su ser.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Tonto Orgullo

Cuantos de nosotros hemos perdido a personas que queremos o apreciamos simplemente por el hecho de mantener nuestra absurda posición de hacernos los dignos y sacar el famoso orgullo como símbolo  de falsa fortaleza, apuesto que muchos.  Pero saben de que estoy convencida que ese orgullo no sirve para nada positivo.  El orgullo es el peor enemigo que podemos tener nosotros mismos.  El orgullo es la peor arma que podemos utilizar.  El orgullo es la peor pesadilla que podemos experimentar.  El orgullo es la benda más ancha que podemos poner en nuestros ojos. El orgullo es la debilidad más grande que el hombre puede tener.

Me he dado cuenta que el peor veneno que podemos tener dentro de nosotros mismos se llama orgullo.  Que esta palabra tan simple, acompañada de una actitud inmadura a logrado alejar familias, destruir amistades y crear enemigos a lo largo del tiempo por el simple hecho de nunca haber aprendido a decir lo siento me equivoque o mejor aún ignorar un enfado y decir olvídalo no pasó nada.  Pero como esta actitud sería terrible para nuestra reputación caemos en el juego y contribuimos a crear conflictos interpersonales y arrastrar con todo, escudándonos en el famoso orgullo.

En mi caso, me tomó muchos años entender esto.  Creó que era la persona más orgullosa del mundo, que no me importaba dejar de hablarles a los demás porque según yo siempre tenía la razón.  Perdí amigos, incluso creo que hasta deje de hablarle  a uno que otro familiar.  Pero como dicen nunca es tarde para reivindicarse y corregir todos los errores que cometimos me puse a la tarea de vencerlo y  Gracias a Dios puedo decir que cuando cambias tu mentalidad y logras ver lo que los demás no ven, tu mundo empieza a cambiar y toda tu energía se renueva completamente.

He conocido casos de personas que han dejado de hablarse por años, incluso toda la vida.  Que aún siendo vecinos prefieren pasar malos ratos y mantener una postura de primero muerto antes de volverle hablar.  Me he dado cuenta que el orgullo no sirve para nada.  Créanme el orgullo es peor que un Cancer que te destruye lentamente, porque al igual que la rabia te vuelve ciego y te pone una cortina que mantiene oscura tu alma.  Que no te permite ver el error o los errores que pudimos cometer.  Que te vuelve un ignorante porque según tú estás en lo cierto y tú posición es la correcta pero la dura realidad es la contraria.

Yo soy de las personas que esta convencida al cien por ciento que cuando aprendemos a dejar el orgullo a un lado y vencemos esa falsa fortaleza que creamos de hacernos los importantes simplemente porque queremos demostrar ante los demás que somos los que presuntamente tenemos la razón.  Avanzamos diez pasos más rápido emocionalmente porque rompemos ese caparazón de ignorancia oculta y temor a que nos consideren débiles o sin dignidad, destruimos de raíz esa energía negativa que nos invade y esa falsa coraza de seguridad que confundimos con el orgullo.

Cuando logramos nuestro balance, aprendemos  que podemos aceptar o pedir disculpas fácilmente aún sabiendo que no fue nuestra culpa, saludamos y sonreímos  con naturalidad sin el temor a ser rechazados o ignorados. No pensamos nunca más en lo que van a decir de nosotros, nos quitamos de encima esa carga que nos atormentaba y mortificaba.  Saben porqué muy sencillo porque entendemos que lo hacemos por nosotros mismos. Logramos  encontrar nuestro punto más alto de fortaleza y llegamos al equilibrio y paz espiritual que tanto necesitamos.

Estoy segura de esto por experiencia propia.  Cuando vencemos el miedo a que nos tilden de faltos de personalidad o débiles de carácter simplemente porque ignoramos ofensas, olvidamos agresiones, y vemos la vida de una forma más positiva.  Entendemos que vida sólo hay una como para pasarla  amargándonos y viviendo de orgullos tontos que no nos traen nada bueno.  Cuando borramos de nuestro vocabulario esa palabra, borramos de nuestra mente todo lo que implica orgullo y actuamos con tranquilidad con aquel o aquellos que lamentablemente no han aprendido y superado esta etapa, encontramos un equilibrio en nuestro entorno y empezas a sentir esa paz que no puedes explicar.
Cuando todo ese peso que nos consumía y en algunos casos no nos permitía dormir desaparece , empiezas a encontrarle más sentido a la vida, a darle valor a lo que realmente es importante y a vivir en un ambiente de paz espiritual que te hace ver y entender con claridad que el orgullo te podrá hacer sentir fuerte pero no feliz, que el orgullo no sirve para nada.

Autoestima por el piso

Autoestima por el piso
📖 Diana E. Gamboa
🖤 “Donde lo que sientes deja de ser silencio.”

Autoestima por el piso

Bienvenidos a Autoestima por el Piso, el blog donde se habla de lo que muchos sienten, pero pocos se atreven a decir. Este no es un espacio de frases bonitas ni de vidas perfectas. Es un lugar para la realidad cruda: la ansiedad que no se ve, las relaciones que rompen por dentro, las redes sociales que comparan, la soledad en medio de miles de contactos y esa sensación silenciosa de no ser suficiente en un mundo que exige perfección todo el tiempo. Aquí se habla de autoestima caída, de emociones que pesan, de decisiones que duelen y de una sociedad que avanza rápido mientras muchas personas se quedan tratando de entender qué está pasando dentro de ellas mismas. Autoestima por el Piso nace para ponerle palabras a lo que normalmente se esconde. Para quienes sonríen afuera pero por dentro están en guerra. Para quienes han sido traicionados, ignorados, confundidos o simplemente sienten que se están perdiendo a sí mismos en medio del ruido del mundo moderno. Cada artículo busca algo más que viralidad: busca despertar, incomodar, hacer reflexionar y, sobre todo, hacer que alguien al otro lado de la pantalla diga: “no soy el único que se siente así”. Porque hoy más que nunca, la verdadera crisis no es solo económica o social… es emocional. Y este blog existe para hablar de eso sin filtros.

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